El barrio de la Santísima fue modificado por dos hechos importantes, la llegada de la fábrica de hilados y tejidos La Fama y Montañesa en 1831 y la construcción de la avenida Insurgentes que dividió al barrio en dos partes. El barrio cuenta con su iglesia, kiosco y plaza, donde sus 10 manzanas se dividen en pequeños callejones, sin banquetas.

Existían ocho ojos de agua, teniendo junto al barrio el parque Nacional Fuentes Brotantes que se caracteriza por contar con un lago, arroyo y el único humedal que queda en la alcaldía de Tlalpan. Este parque contaba con 117 hectáreas pero ha sufrido una disminución y en la actualidad son 8 hectáreas.

Mención especial merece la fabrica la Fama Montañesa que al margen de su producción, los obreros que laboraron en esa empresa escribieron las primeras páginas de la insurgencia obrera de la época en la lucha por sus reivindicaciones propias a través incluso de la herramienta más importante como lo fue la huelga.