El barrio de San Marcos contaba con su ermita religiosa durante el siglo XVI-XVII, fue destruida a mediados de los años setenta del siglo pasado, al igual que sus lavaderos que se encontraban en el lugar que hoy ocupa el sistema de aguas de la alcaldía de Tlalpan.

Otros autores creen que es la ermita que existe dentro del panteón. El barrio se caracteriza por contar aún con algunos callejones, así como por tener un resumidero de agua en Callejón de San Marcos e Insurgentes. El tamaño del barrio cambió con la construcción de Insurgentes al dejar del otro lado las lagunas que se formaban en época de lluvias y que hoy ocupan la Universidad Intercontinental y la Unidad habitacional Ritz. En la actualidad se han recuperado algunas tradiciones y expresiones culturales con el propósito de lograr el arraigo comunitario.

Desde hace 7 años se han realizado acciones para mejorar el barrio, como la ampliación de la banqueta del panteón 20 de Noviembre, así como la obtención de recursos para recuperar la danza de los chinelos la que acompaña a los habitantes al centro de Tlalpan y recorren las calles del barrio para avisar que el santo San Marcos, así como su estandarte están de fiesta e invitan a los vecinos a participar.