Cultura

¡Un Hallazgo Arqueológico!

Tlalpan, la tierra firme donde vivieron y aun descansan los restos de nuestros ancestros, desde hace más de 2500 años.

Recientemente en la Universidad Pontificia de México, ubicada en la calle Guadalupe Victoria dentro del Barrio Originario del Calvario del pueblo de SanAgustín de las Cuevas, Tlalpan; fueron halladas más de veinte fosas troncocónicas, entre las cuales se distinguieron seis entierros individuales y uno colectivo a metro y medio de la superficie, con restos de nueve personas (un adulto, un niño de entre tres y cinco años de edad, un bebé de meses y el resto, jóvenes) entrelazadas en espiral dentro de un círculo de dos metros de diámetro, quienes fueron sepultados con esferas de cerámica y piedras en las manos, así como algunos cajetes, cuencos, ollas y tecomates de tamaño normal y miniatura.

Las tareas de salvamento arqueológico realizadas en lo que era el adoratorio de la UPM por investigadoras del Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH, dirigidas por la arqueóloga Jimena Rivera Escamilla, así como las realizadas en diferentes predios del Barrio del Calvario; constatan que los territorios de la zona oriente de Cuicuilco, que hoy ocupan los barrios originarios de Tlalpan, tienen una historia de más de 25 siglos.

Cultura interbarrial:

Ofrenda de Día de Muertos.

Desde el año 2014, los Barrios Originarios del pueblo San Agustín de las Cuevas, Tlalpan, nos reunimos cada año para recibir juntos a nuestros ancestros en una celebración que nos permite conservar una parte fundamental y preciosa de nuestra cultura, la ofrenda de día de muertos. Esta tradición mexicana recoge elementos muy representativos de la mezcla de culturas que se dio en nuestro territorio a partir del siglo XVI y se ha venido transformando desde entonces hasta nuestros días.

Los días 29 y 30 de octubre de cada año, los dedicamos al montaje de las ofrendas barriales, que permanecen exhibidas del 31 de octubre al 2 de noviembre normalmente; el día 2 de noviembre se realiza un recorrido de catrinas, que parte del panteón 20 de noviembre que está en el Barrio de San Marcos y avanza por las calles del centro de Tlalpan hasta la Casa del Virrey de Mendoza ubicada en la esquina de Juárez y Guadalupe Victoria, donde normalmente se hace una convivencia con los vecinos de todos los barrios; y finalmente, el último día de la exhibición de las ofrendas, se reparte la calaverita entre todos los asistentes. Asimismo, los últimos años, en el marco de esta celebración, se ha programado la puesta en escena de “Don Juan Tenorio” a cargo de la compañía profesional de teatro “A Poco No”, cuyo día de presentación varía en función de la agenda de la compañía. Además de estas actividades, en diferentes años se han desarrollado ocasionalmente otras, como talleres abiertos al público para pintar cráneos de cerámica, concursos de calaveras literarias, representaciones teatrales, fandangos, etc.


Vecinos de los barrios originarios del Niño Jesús, San Marcos, Calvario y La Fama, nos hemos reunido para dar continuidad a esta tradición mexicana y hacer prevalecer sus elementos típicos, además de realizar esfuerzos por reintegrar en ella, nuestra cultura prehispánica; haciendo llegar a todos los que vivimos en los barrios y a quienes nos visitan en día de muertos, notas de nuestras culturas barriales que integran todos aquellos elementos que nos dan identidad como barrios originarios y una pertenencia compartida al pueblo de Tlalpan o San Agustín de las Cuevas como también es conocido desde el siglo XVI a la fecha.

Tenemos también el firme propósito de lograr que sean cada vez más los vecinos que participen y fortalecer los lazos entre cada uno de nuestros barrios, así como reconstruir el vínculo perdido con el barrio de San Fernando; de esta manera, consolidar los lazos que nos unen como barrios originarios de un mismo pueblo, conservar nuestra cultura para las nuevas generaciones y mostrarla a personas de otros pueblos y barrios, como tuvimos oportunidad de hacer en 2017, cuando presentamos una muestra de nuestras ofrendas barriales en el Museo Nacional de Culturas Populares de Coyoacán.

De los recientes hallazgos arqueológicos realizados en la Universidad Pontificia de México, se advierte que los asentamientos humanos en el territorio que hoy ocupan nuestros barrios, datan de hace más de 2500 años; lo cual inspiró la parte central de nuestras ofrendas barriales de este año, dedicada a nuestros antepasados comunes más antiguos. Quisimos hacer una reproducción a escala del entierro múltiple descubierto por el equipo de arqueólogos del INAH dirigidos por Jimena Rivera Escamilla en el Barrio del Calvario, a sólo unas calles de las casas de todos los que participamos; para lo cual, después de varias reuniones de planeación, con esqueletos de barro moldeado a mano montados sobre madera pintada y tierra tlalpense, el día del montaje quienes participamos en él, nos llevamos una gran sorpresa al coincidir con Jimena en persona, quien tuvo a bien, contarnos con detalle la forma exacta en la que estaban acomodadas las osamentas que encontró en la excavación de la UPM, además de varios detalles que para nosotros fueron de un gran valor, por tratarse nada más y nada menos que del entierro más antiguo del que se tiene evidencia y ahora memoria en nuestro territorio.

Estas 9 personas enterradas en espiral, le dan profundidad a la ancestralidad de nuestras raíces como Barrios Originarios del Pueblo de Tlalpan, llamado también San Agustín de las Cuevas en los últimos 5 de sus 25 siglos de existencia; lo cual eleva nuestra gratitud al INAH y a cada uno de los arqueólogos que participaron en este hallazgo, con especial afecto para Jimena y para Carmen; pues lo que hasta ahora era una corazonada de identidad ancestral antigua, hoy tiene datos que proveen certeza sobre el sentido Originario de nuestros Barrios y del Pueblo que conforman. Es esta la razón por la que accedimos a la petición del INAH, para hacer suya nuestra representación de su hallazgo arqueológico a modo de donación, como homenaje a nuestros antiguos antepasados y como una forma más de conservar nuestra identidad y pertenencia para seguirles dando barrio a nuestras futuras generaciones.

Pueblos y Barrios Originarios

en el Marco de la Constitución Política de la Ciudad de México.

La primer Constitución Política de la Ciudad de México fue aprobada por la Asamblea Constituyente el 31 de enero de 2017 y publicada en el Diario Oficial de la Federación y en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el 5 de febrero del mismo año.

Reconoce como Pueblos y Barrios Originarios a aquellos que descienden de poblaciones asentadas en el territorio actual de la Ciudad de México desde antes de la colonización y del establecimiento de las fronteras actuales y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, sistemas normativos propios, tradición histórica, territorialidad y cosmovisión, o parte de ellas.

Los pueblos y barrios originarios históricamente asentados en el territorio de la Ciudad de México, por primera vez son reconocidos como sujetos de los derechos de los pueblos indígenas a nivel constitucional, lo cual garantiza el ejercicio de sus derechos de autoadscripción como pueblos y barrios, así como los de sus integrantes; los derechos a la libre determinación, a la autonomía y la libre asociación; derechos a la participación política, de comunicación, culturales, de desarrollo propio, educación, salud, acceso a la justicia y laborales; a la tierra, al territorio y a los recursos naturales, entre otros.

San Agustín de las Cuevas, Tlalpan y los Barrios que lo integran: Niño Jesús (Tlapixca), San Marcos, Calvario, San Pedro Apóstol-San Fernando y La Santísima Trinidad; fueron reconocidos como originarios tras el proceso que solventaron un grupo de vecinos interesados ante la entonces SEDEREC y el Consejo de Pueblos y Barrios Originarios del D.F.; durante el cual se presentaron argumentos y pruebas en audiencia, hasta que ambas instancias acordaron su reconocimiento e integración al padrón de pueblos y barrios originarios del entonces Distrito Federal el 18 de julio de 2013; por lo cual, hoy son sujetos de todos los derechos consagrados en el artículo 59 de la nueva Constitución de la Ciudad de México.

Cabe mencionar que todos los argumentos presentados para acreditar que los asentamientos humanos en el territorio que hoy ocupan estos barrios datan de antes de la conquista, de acuerdo con lo establecido por el artículo 58, segundo párrafo, inciso a) de la Constitución, han quedado por 2000 años superados con los recientes hallazgos arqueológicos del INAH en la Universidad Pontificia de México, que evidencian la existencia de dichos asentamientos desde hace más de 2500 años.

Un poco de historia

San Agustín de las Cuevas, Tlalpan

El trabajo del Dr. Juan Manuel Pérez Zevallos, profesor de El Colegio de México, titulado “El gobierno indígena colonial en Xochimilco (Siglo XVI)”, señala en sus páginas 448, 449 y 450:
“… Dentro del territorio xochimilca, en zonas periféricas como Tlalpan, (…) había otras modalidades de la organización interna. Cada uno de estos pueblos sujetos tuvo sus propios tlahtoque y sujetos, al mismo tiempo que reconocían el poder central de las cabeceras centrales de Xochimilco.”

“Tras la conquista española y para los propósitos de la administración colonial, los españoles continuaron considerando a Xochimilco como una unidad, desatendiendo su organización interna y la existencia del control político múltiple de sus tres cabeceras, así como la función de sus tlahtocayo.”

Tlalpan estuvo sujeto a la autoridad xochimilca durante los primeros años de la conquista; sin embargo, “la Villa de San Agustín de las Cuevas (Tlalpan), fue arrebatada a Xochimilco por el marqués del Valle hacia 1524 y pese al intento de los tlahtoque por recuperarla fue perdida definitivamente en 1548.”

De los textos que integran el Archivo Parroquial de San Agustín de las Cuevas, se advierte:
El origen de los pueblos fundados a partir de la llegada de los españoles tuvo lugar en las poblaciones concentradas de naturales; los frailes y/o los encomenderos tomaron en cuenta los asentamientos más nutridos para establecer las cabeceras de doctrina, es decir, formar el centro evangelizador de una región. En las inmediaciones de éste congregaron a las aldeas dispersas para establecer pueblos que dependerían de esta cabecera. A dichas aldeas se les denominaba “visitas”.

El territorio que ocupa San Agustín de las Cuevas, ahora Tlalpan, perteneció al señorío de Xochimilco hasta el año 1520, y posteriormente se entregó a la jurisdicción de Coyoacán. En 1529 se concedió a Hernán Cortés el título de Marqués del Valle de Oaxaca, otorgándole a perpetuidad veintidós encomiendas, entre las cuales se encontraba la jurisdicción de Coyoacán, de la cual San Agustín de las Cuevas era “pueblo sujeto”. Con la finalidad de evangelizar y controlar los tributos, se erigieron iglesias en lugares donde se encontraban asentamientos de originarios; en el caso de San Agustín de las Cuevas, la fundación de la iglesia fue en el siglo XVI.

En las primeras décadas del siglo XVII, la población originaria era mayor en comparación con la población española, mestiza y negra que ya habitaba en este pueblo, de acuerdo con la información del acervo del Archivo Histórico Parroquial de San Agustín de las Cuevas, donde también consta que la parroquia tenía bajo su jurisdicción los Barrios del Niño Jesús, San Marcos, el Calvario, San Pedro Apóstol, la Santísima Trinidad, Santa Úrsula y Hueypulco; además fue la cabecera de doctrina de los pueblos Chimalcoyotl, San Pedro Mártir, San Andrés Totoltepec, Magdalena Petlacalco, San Miguel Xicalco, San Miguel y Santo Tomás Ajusco.

Cuicuilco

Cuicuilco (lugar donde se hacen cantos y danzas en náhuatl),

se estima que tuvo su primer asentamiento humano a nivel de aldea hacia el año 1200 a.C., el cual fue creciendo hasta convertirse en uno de los primeros y más importantes centros cívicos y religiosos del Valle de México que data del periodo preclásico (800 a.C. a 250 d.C.) con rasgos culturales que caracterizan a los altepetl (ciudades-estado) de la mesoamérica clásica; además, con algunos datos arquitectónicos de haberse convertido en cabecera regional como centro de integración con mayor jerarquía entre los asentamientos circundantes.

Su ubicación estratégica, cercana a zonas lacustres y a los bosques de la Sierra del Ajusco, Chichinauhtzin, la gran cantidad de manantiales y corrientes de agua de la zona, así como los arroyos y canales fijos de riego construidos para tal efecto, permitieron el desarrollo pleno del asentamiento con un auge económico basado principalmente en la actividad agrícola, seguramente complementada con caza, pesca y recolección; pero también con diversas prácticas religiosas que incluyen la elaboración de ofrendas de piedra y el uso de cerámica para ajuares funerarios que han sido localizados en excavaciones arqueológicas de la zona; su población probablemente incluía todos los estratos sociales (campesinos, artesanos, sacerdotes y gobernantes) y se estima que en su época de mayor auge, hacia finales del periodo preclásico, llegó a ser de 20,000 habitantes en un territorio estimado de 400 hectáreas.

Se desarrolló una arquitectura compleja, diversa y planificada; su área urbana creció alrededor de su centro ceremonial, del cual prevalece hasta nuestros días un basamento piramidal construido entre el 800 y el 600 a.C., así como vestigios arqueológicos que refieren la existencia de numerosos entierros donde han sido hallados restos humanos acompañados de cerámica, entre la que destacan las representaciones más tempranas de Huehueteotl (el anciano dios del fuego); además de la numerosa cerámica que se ha encontrado en diversas zonas que hoy ocupan los barrios aledaños, como San Fernando, Peña Pobre y Villa olímpica, así como es el caso de los recientes hallazgos en la Universidad Pontificia ubicada en el primer cuadro del pueblo originario San Agustín de las Cuevas, Tlalpan.

Cuicuilco fue destruido y abandonado a partir de la primera erupción del volcán Xitle (derivado de palabra náhuatl xictli que significa “ombligo”) que forma parte de la Sierra Chichinauhtzin, ocurrida aproximadamente en el 50 a.C.; ocasionando migraciones y reacomodos de la población en la cuenca de México, así como una revolución cultural resultante de las confluencias ocasionadas por la migración que culminó con la consolidación de Teotihuacan como centro rector del periodo clásico en el Eje Neovolcánico.

Martínez del Río (1934) y Noguera (1940) llegaron a la conclusión de que el área donde se encontraba la lava, se utilizaba para la caza durante el periodo Posclásico (a partir del 900 d.C.), así como para realizar peregrinaciones, rituales y entierros; de lo cual se advierte una repoblación del territorio en esta época, que prevaleció hasta la época de la colonización en 1521.

El territorio que hoy ocupan los barrios del pueblo San Agustín de las Cuevas, formaban parte de la aldea de Tlalpan, que junto con Copilco, constituían zonas aledañas al Centro Ceremonial de Cuicuilco; de tal modo que la territorialidad previa a la colonización a que hace referencia el artículo 58, párrafo segundo inciso a) de la Constitución Política de la Ciudad de México, para que un pueblo o barrio pueda considerarse originario, está perfectamente sustentada por nada menos que veinte siglos de antelación. Aunque intereses políticos y económicos de grandes empresas inmobiliarias ajenos a lo señalado en la Constitución citada, en los hechos se niegan a aceptar su reconocimiento de pueblo originario.

Barrios Originarios Tlalpan Contacto

Nino Jesús (Tlapixca)

Barrio Originario
Tlalpan, Ciudad de México

Contacto

Nombre: Joel Jesús Palomares Peña

Correo: ninojesus@barriosoriginariostlalpan.com.mx


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San Marcos

Barrio Originario
Tlalpan, Ciudad de México

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Nombre: Adriana Perea

Correo: sanmarcos@barriosoriginariostlalpan.com.mx


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La Santísima Trinidad

Barrio Originario
Tlalpan, Ciudad de México

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Nombre: Martha Flores

Correo: lasantisimatrinidad@barriosoriginariostlalpan.com.mx


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El Calvario

Barrio Originario
Tlalpan, Ciudad de México

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Nombre: Daniel Pérez

Correo: elcalvario@barriosoriginariostlalpan.com.mx


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San Pedro Apóstol-San Fernando

Barrio Originario
Tlalpan, Ciudad de México

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Nombre: Joel Jesús Palomares Peña

Correo: sanpedroapostol@barriosoriginariostlalpan.com.mx


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